Palabra Del Aliento Para Bendecirte Hoy

Palabras de Aliento

 

¡Que día Señor!

Por Silvia Razongles

Si nos adelantamos a Dios, huimos de su voz, de la razón y de la prudencia condenandonos a un fracaso y nuestro día se torna gris.

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Cuantas veces nos ponemos a mirar por la ventana como llueve y llueve y decimos ¡uh! Qué día Señor! Pero cuando el día comienza con algunas gotitas de problemas y al rato se desata una lluvia de problemas ¿qué decimos...?¡Qué día espantoso que estoy pasando hoy!

Hay situaciones que te hacen perder el control y actuamos impulsivamente sin haber siquiera "contado hasta diez". Muchas reacciones que tuve en la vida me trajeron consecuencias negativas porque tome decisiones sin consultar a Dios, hasta que un día le pregunté al Señor: ¿Porqué me paso esto? Y me dijo: "Te levantaste antes de tiempo y respondiste antes que Yo".

A veces pareciera que los problemas se ponen de acuerdo y vienen todos juntos "en un combo" y nosotros en vez de reaccionar con serenidad e inteligencia nos ponemos en víctima, nos vuelvemos susceptibles y perdemos el equilibrio.

Hace unos meses atrás estaba con fuertes dolores de cabeza, como tengo problemas de oídos fui al otorrino, éste me mandó hacer radiografías y una tomografía para quitar cualquier tipo de duda, mientras me hacía estos estudios, sentí un fuerte dolor de pierna donde tenía unas manchas rojas y se me hincharon los tobillos, voy a un especialista y me diagnostica: "Erisipela" y me pide nuevos estudios: análisis de sangre completos. Días después retiro mis estudios y en un mismo día tenía turno con el dermatólogo y el otorrino. Llego al consultorio y la secretaria me dice: "Sra. hace 2 meses Ud. se hizo estudios ginecológicos y no los retiró, le informo que no le salieron bien y le piden una biopsia" Lo miré a mi esposo y le dije: ¡Esto no puede estar pasando! Todavía no había visto al dermatólogo, al otorrinolaringólogo y me decía que tengo que ver a un ginecólogo… dije: ¡BASTA!, ¡QUÉ DÍA SEÑOR!. Al final de todos estos diagnosticos cuando vieron mis estudios los especialistas todo estaba bien, pero eso si, había un grave problema en mi cabeza, que fue el diagnóstico de Dios: “mi manera de pensar y reaccionar”.

Cuando pensamos siempre negativo esperamos lo pero. Pero aunque no se puede hacer "transplante de cerebro" si podemos cambiar nuestra manera de pensar. Todo está en la reacción mental que tenemos frente a los problemas.

Ttenemos la capacidad de imaginar cosas buenas y malas, fantasías, exageraciones extremas y a esto se lo llama: “el síndrome del juicio final”. Son personas que viven la vida en forma catastrófica. Pero ni el dermatólogo, ni el ginecólogo, ni todos los "ólogos" que te revisen pueden solucionarte el problema que tenes porque todo depende me uno. Dios se encargó de mi salud, sin dejar de hacer lo correcto, pero mi reacción frente a las diferentes situaciones fue de enojo y duda... por eso; si cambio mi manera de pensar, cambio mi manera de reaccionar.

Esa reacción que tuve le puse: “la reacción del sapo”. Porque no supe esperar en Él, de su respuesta. SALTÉ ANTES DE TIEMPO.

Todos somos algo impacientes, queremos todo ¡yá! Y la impaciencia es uno de los mas grandes deboradores de sueños, cuando mostramos la falta de tolerancia para la espera, es como decirle a Dios “no confío en tu tiempo para hacer las cosas, yo lo hago más rápido”. Si nos adelantamos a Dios, huimos de su voz, de la razón y de la prudencia, condenandonos a un fracaso y nuestro día se torna gris, ahora bien ¿Se tornó gris tu día? Es un día espectacular con un sol radiante, una temperatura ideal… Pero de repente una nube se asoma y como no es uno de tus mejores días te parece que el cielo se nubló con el intento de estropearte la vida, pero no es asi. Si nuestra vida no está el 100% en las manos de Dios, seguro que en un 68% el cuerpo está cansado, un 23% la mente agotada y un 9% con las emociones por el piso, con tristeza y amargura que termina con una suma del 100% de desastre ó caos total.

La llave de la impaciencia

Marta vivía en una casa en las afueras de N.Y. estaba por firmar un contrato muy importante con una empresa que le aseguraba su futuro, y había trabajado todo el fin de semana en ese contrato para que todo llegara a buen término. Llegó el lunes tomó sus cosas, despidió a sus hijos que tomaron el micro para ir al colegio y a su marido que echó llave a la puerta y se fue. Cuando Marta iba en camino se dio cuenta que se olvidó dentro de su casa lo mas importante “el contrato”. Se volvió, y desesperada empezó a forzar la puerta para ver si podía entrar. Estaba tan angustiada, desesperada por ese trabajo que esperó años y llegar a ese momento tan esperado, la puerta le interrumpía el paso.

Intentó hacer palanca, buscó mil formas y no tuvo éxito. Tampoco había alguna ventana abierta. Entonces empezó a gritar… justo en ese momento llegó el cartero y le preguntó que le sucedía. Marta le contó toda la historia, entonces el cartero intentó a ayudarla, pero no hubo caso… no pudieron abrir, la puerta no cedía. – ¿y su marido? (preguntó el cartero) –mi marido está en otra ciudad y no tengo como contactarme. (le respondió Marta). El cartero le preguntó si no existía otra llave. –sí, mi vecino, pero no tuvo mejor idea que irse esta semana afuera. El cartero sugirió romper la puerta. Marta le dijo que era imposible, ya que debería irse y la casa quedaría abierta. Entonces el cartero le propuso ir a buscar un cerrajero, pero Marta se opuso nuevamente, porque no podía esperar, necesitaba abrir esa puerta en ese mismo instante ¡Yá!. Volvió a patear con furia la puerta pero no podía abrirla. Resignado el cartero porque no pudo hacer nada, le dijo que lo lamentaba mucho, le dejó una correspondencia y se fue.

Después que el cartero se retiró, Marta volvió a dar patadas a la puerta y lloró desesperadamente ante la imposibilidad. Se resignó, se dio por vencida; se sentó en el escalón de la entrada y abrió el sobre que le había dejado el cartero. Era de su hermana que le contaba y le agradecía por lo bien que pasó esa semana en su casa y se emocionó. Decía así: "Marta te escribo esta carta para decirte que pasé unos días espectaculares, que me sentí muy feliz y cómoda con tu hermosa familia… pero también pedirte disculpas, cuando estuve en tu casa un día salí y llegué mas temprano y como no podía ingresar le pedí las llaves a tu vecino y en un descuido me olvidé de devolvértela, pero dentro del sobre te envío las llaves, te quiero mucho y gracias!

Dios es bueno

¿Hasta cuando vamos a patear puertas?, ¿hasta cuando vamos a seguir llorando por aquellas puertas que no se abren? Pareciera que no pasa nada, pero tenemos que empezar a confiar que la llave vendrá a nosotros, ó que tal vez la tengamos en nuestras propias manos y no la alcanzamos a ver justamente por nuestra IMPACIENCIA, que nos juega una mala pasada y nos lleva a perder la fe, entonces estamos convencidos que no se abre nunca más y nos frustró para todo el día, o para toda la vida que es peor.

Tenemos que entender que a veces está cerrada porque es un: “no todavía” ó “espera, ya llega”, y no es un “no” rotundo, porque Dios siempre tiene un plan mejor.

Mientras escribía esto, le pregunté a Dios porque muchas veces reaccioné como un sapito, y el me mostró algo, me llevó a mi infancia, a mi pasado, y me vi de pequeña que recibí muchos golpes de palabras y situaciones y nunca dije nada, yo era muy callada; por años fui acumulando dolor y bronca y no sabía como defenderme. Crecí en un mundo de agresión y maltrato. Ya de grande cuando “supe defenderme” solo salía dolor y broncas del pasado que terminaba lastimando a los que me rodeaban. Hasta que Dios sanó mi corazón a través de una sanidad interior espiritual. Este es el día que hizo el Señor, nos gozaremos y nos alegraremos en Él. Salmo 118:24---Salmo74:16-17 ----Salmo 145:2

Yo decido como quiero que sea mi vida hoy, como voy a pasar el día.

Hay situaciones que las provocamos, hay muchas otras que de mí depende no tener que pasarlas o sufrirlas, si no queremos tener uno de esos dias... complicandonos con cosas que al final son sencillas de resovler.

Dos mujeres

Leer Lucas 10:38-42

Marta la quejosa, le dice a Jesús; ¡Señor, no te das cuenta lo que hace María que no me ayuda!, y Jesús le responde: "Marta, Martita dejá de quejarte por todo, María supo elegir, y eligió pasar un día fenomenal junto a mí y tu solo estás viendo la parte negativa del día, estás escuchando los ruidos de alrededor, todo lo que te perturba, todo lo que te acelera, o lo que te detiene a buscar la mejor parte del día, no te pierdas todo lo bueno que te corresponde. Problemas van a haber siempre pero eso no se puede evitar, pero si me escucharas a mi dice Jesús, tus reacciones o actitudes frente al día que preparé para ti ya no serían las mismas.

“DESATATE DE LAS QUEJAS Y VERAS LA SATISFACCIÓN DE NO SER UNA PERSONA QUEJOSA”.

Si quieres un buen día evitá las quejas, porque las quejas es la expresión de descontento y de falta de gratitud por el día que hizo el Señor. Num.17:5

Tenemos que ver lado positivo de las cosas y solo vamos a saltar:

• Sobre los pensamientos escasos o exagerados.

• Sobre los obstáculos que se nos presenta y no nos dejan alegrarnos y disfrutar la vida.

• Sobre los límites que impiden desarrollarnos, en todas nuestras áreas.

• Sobre las barreras negativas que me impongo día a día.

• Sobre muros que nos frenan para crecer y alcanzar soluciones.

Jesús dijo: "He aquí que estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo". Mat. 28:20

Lo verdaderamente importante no es lo que esperas del día, sino lo que el día espera de ti … y lo que el día y Dios esperan es que descubras y conquistes tus sueños. No pienses “ojala” el día me permita tal o cual cosa…¡no! Es el día que desea que “ojala” vos tengas el valor y la perseverancia de descubrir tu misión, de perseguir y conquistar el éxito y seas una persona que te alegres el día que te regala el Señor.

Porque cada día, día por día lo hizo Dios para ti, para que celebres junto a él, Para que tus días sean plenos y llenos de la presencia de DIOS.

Mira a tu alrededor

¿Porque no te detenés y observas lo bello de la creación? Dios dedicó 6 días para crear el mundo entero, para que admires la belleza y el amor que te tiene en cada cosa que ves.

¿Porque no te permites disfrutar de tus días? Él pensó y piensa todos los días en nosotros, y no tan solo piensa, sino te mira, te mima, te acaricia, te mece en sus brazos para que descanses en Él...

Ya no mires lo negativo del día. Si estás desilusionado por algo suéltalo, cierra la puerta del ayer y concéntrate en el hoy y en los grandes logros del futuro que son las promesas de nuestro Padre.

Invierte tu tiempo en el mejoramiento de todo tu ser usando tu poder creativo porque somos hijos del más grande Creador y eso hará que no tengas tiempo de pensar ni de ver lo que no te conviene, pero verás que todo es posible si puedes creer. (si copias este mensaje debes citar autor y web)

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