Palabra de Dios
Hoy será un gran día
Reflexión de hoy
La envidia es un veneno que corroe los huesos y nos impide disfrutar de nuestra propia bendición por estar mirando la del vecino. Dios tiene un camino único y especial para ti; comparar tu proceso con el de otros solo te traerá frustración. La gratitud es el antídoto que neutraliza cualquier rastro de envidia en el alma.
Cuando celebras el éxito de los demás, demuestras que confías en la abundancia de Dios. El hecho de que alguien más reciba una bendición no significa que haya menos para ti. Al contrario, un corazón generoso que se alegra con el bien ajeno se posiciona para recibir su propia cosecha. Enfócate en tu jardín y verás cómo Dios lo hace florecer.
Oración
Padre, quita de mi corazón toda envidia o comparación. Ayúdame a ser agradecido por lo que tengo y a alegrarme genuinamente por las bendiciones de los demás. Amén.
Versículo
El corazón tranquilo da vida al cuerpo, pero la envidia corroe los huesos.