Palabra de Dios
Hoy será un gran día
Reflexión de hoy
El corazón de Dios late con especial compasión por los necesitados, y Él espera que nosotros seamos Sus manos y pies en la tierra. Ser generoso con el pobre no es solo un acto de caridad, es un préstamo que le hacemos al Señor mismo, y Él prometió recompensarlo con creces.
No cierres tu corazón al clamor del que sufre. La verdadera prosperidad incluye la capacidad de compartir lo que tenemos con los que tienen menos. Al ayudar a un necesitado, estás sembrando en el mejor terreno espiritual posible. La generosidad atrae el favor de Dios sobre tu propia casa y asegura que nunca te falte nada, porque te has convertido en un canal de Su bendición.
Oración
Señor, dame un corazón compasivo. Ayúdame a ver las necesidades de otros y a ser generoso con lo que me has dado. Gracias por usarme para bendecir. Amén.
Versículo
Cuando ayudas a los pobres, le prestas al Señor, ¡y él te lo pagará!