Palabra Del Aliento Para Bendecirte Hoy

Palabras de Aliento

 

Superar los celos enfermizos

Por Esteba Correa 

Los celos no son normales cuando se vuelven recurrentes, obsesivos o controladores.

 

 

"Porque donde hay celos y contención, allí hay perturbación y toda obra perversa. Santiago 3:16


Los celos son algo propio de la naturaleza humana, es normal hasta cierto punto sentir celos en determinadas situaciones, a todos nos paso alguna vez. Los celos normales se manifiestan por ejemplo cuando en el matrimonio se da una situación real, obvia y clara que nos provoca celos. Pero los celos no son normales cuando se vuelven recurrentes, obsesivos o controladores.

Los celos cuando están oprimiendo a una persona son capaces de impulsar la imaginación con una cantidad de cosas irreales en la mente, el celo enfermizo es una emoción que tiene la particularidad de inducir a la imaginación y la fantasía.

La persona celosa cuida detenidamente todos los detalles de lo que hace o dice la parte celada. Los celos enfermizos pueden aparecer en todas las relaciones sociales y familiares; en la pareja, entre hijos y padres, entre hermanos, amigos, compañeros, etc. Quién padece este tipo de celo maligno esta cautivo en su mente y corazón, sus pensamiento están atados por la fortaleza que se ha formado, los pensamientos adquieren una costumbre tan arraigada que se vuelven a repetir una y otra vez de la misma forma. El celoso piensa que es razonable lo que le esta sucediendo. Los celos llegan a ser un atadura en las emociones y pensamientos.
"Pues aún son inmaduros. Mientras haya entre ustedes celos y contiendas, ¿no serán inmaduros? ¿Acaso no se están comportando según criterios meramente humanos? 1 Corintios 3:3 NVI
Síntomas de los celos enfermizos.

Imaginación abierta a situaciones o suposiciones irreales que cree que la otra persona no lo quiere o lo quiere abandonar por alguien mejor que él.
Controlar toda actividad del celado.
Sospechar en toda palabra o cosa que haga la persona celada.
Cuestionar todo como si el otro tuviera una mala intención.
Pensar que la otra persona siempre esta escondiendo algo. Una desconfianza constante.
Hurga en el pasado de su pareja, hace preguntas de sus vivencias pasadas, incluso con mucho detalle quiere saber todo lo que hizo, pensó y sintió en alguna situación en particular.
El celoso se pone muy agresivo verbal e incluso en algunos casos físicamente, muchísimos casos de violencia y crímenes pasionales se deben a los celos.
Padres que quieren dominar hasta el más mínimo detalle de la vida de sus hijos, decidiendo en lugar de ellos y anulando su propia personalidad.
El celoso cree que tienen el derecho de manejar a las personas, se hacen como dueños de los demás cortándoles todos sus propios deseos y libertad.
El celoso desgasta las relaciones provocando todo lo contrario de lo que busca, siente amenazas todo el tiempo, las personas de su entorno se convierte en rivales por lo que controla detalladamente, vigila, revisa bolsillos, celulares, carteras, casillas de mail, etc. Culpa y condena al otro prohibiéndole una determinada cantidad de cosas, "no salgas con tal persona, no te vistas así, no estés solo, siempre tienes que estar conmigo, yo te protejo, etc" Es absorbente. El celoso tiene que ser libre en sus emociones y espíritu. Los celos son terrenales y diabólicos, por eso deben ser desarraigados completamente.

¿Por qué se originan los celos en la pareja?

1. Por sentirse menos

Lo que en verdad está manifestando una persona celosa es que se siente muy poco y muy chiquita ante los demás, porque cree que cualquiera vale más que él, siente miedo que su pareja encuentre en algún momento alguien más atractivo, más inteligente, más carismático, más talentoso, más comprensivo, etc. Los celos son miedo a perder al otro o a perder su cariño, es inseguridad en la autoestima y es dudar del amor de Dios y del amor que nos tienen los demás.

2. Por adulterio

Puede que una persona sea celosa porque su pareja la engañó, en este caso hay que reconstruir la confianza día a día, perdonar y plantearse que si quieren estar juntos es porque se aman y están de acuerdo en compartir un proyecto de vida. Reconstruir la confianza y perdonar es la clave para la restauración de la pareja. El adulterio es uno de los motivos de divorcios más comunes; y las parejas que deciden seguir lucharán algún tiempo con los celos y la desconfianza hasta que se sanen las heridas; y quién engaño deberá tener un genuino arrepentimiento y demostrarlo con hechos duraderos.

Si te engañaron, pero notas un verdadero arrepentimiento y ves que la otra persona ha cambiado de actitud, puedes volver a confiar y dejar de lado los celos (que han tenido un origen obvio), pero estos no se deben transformar en enfermizos y crónicos. Si fuiste el que engañó, con pedir perdón no basta y el adulterio ha puesto en total riesgo tu matrimonio, si tu pareja quiere volverlo a internar tendrás que revisar todo lo que no está funcionando y descubrir que cosas te impulsaron a tomar tan mala decisión y revertirlas.

Por juzgar en el otro mi propio pecado
Jesús dijo: "de la abundancia del corazón habla la boca" y "no mires la astilla del ojo ajeno sin antes quitar la viga de tu propio ojo". Juzgamos según nuestro propio corazón, en muchos casos los celos en la pareja se deben a que el celoso es quién tiene la debilidad de codiciar o querer engañar, pero proyecta sus propios deseos pecaminosos en el otro, pensando que el otro hace lo mismo que él en su interior y a su vez tapa de esta forma su propio problema.

Los celos en la familia

Hay padres que pretenden que los hijos sean una extensión de ellos mismos, en vez de ayudarlos a encontrar su propio camino, los forman de tal manera que invalidan toda su personalidad porque son celosos y quieren que hagan todo lo que ellos quieren, de lo contrario los critican, los menosprecian y castigan con desprecio. Como padres debemos hace sentir un amor incondicional a nuestros hijos, más allá de sus gustos y preferencias. Y no pretender controlarlos toda la vida, sino enseñarles a que sean libres y maduros.

Cómo ser libre de los celos

Ser libre de los celos no significa pedir perdón al otro o a Dios, llorar de arrepentimiento, hacer regalitos a tu pareja y que después todo siga igual. Ser libre de los celos es que algo en tu espíritu sea modificado de forma permanente es que te liberes de la cautividad, de las fortalezas mentales, que te sanes en tu interior y que no le des más lugar al enemigo en tu mente.

El primer paso es reconocer el problema y enfrentarlo, no puedo cambiar nada que no este dispuesto a enfrentar. Luego reconocer que es un pecado y tratarlo como tal.

Otra clave importantísima es recibir y aceptar el amor que Dios nos tiene y a su vez aceptar cuan grande e importante somos para Dios y para los demás, esta es a al mismo tiempo nuestra auto-aceptación, ya que si no te llevas bien contigo mismo pensarás que no vales mucho y que no tienes mucho para dar, por lo que te transformarás en una persona insegura que intoxica sus relaciones manifestando celos. Debes respetarse y gustarte como eres, como Dios te creo.

Abre tu corazón para entender que eres una joya preciosa de Dios y que tienes un potencial extraordinario. Tal vez tus padres, jefes, compañeros, amigos o personas de tu entorno en algún momento te han descalificado y menospreciado, y eso te marcó, te desvalorizó en tu interior. Por eso ahora estás buscando la aprobación de los demás todo el tiempo o estás tratando de controlar que nadie te quiera menos que a otro, pero si alguien te ama, no lo hará más porque lo celes, los demás te quieren y punto, acéptalo así y disfrútalo.

Las personas no quieren estar con un celoso enfermizo, mas bien, quieren huirle. Tienes la capacidad de hacer cosas preciosas, de llegar a cumplir sueños y metas en la vida, de capacitarte y de aprovechar muchas oportunidades a tu alrededor, enfócate en ser feliz contigo mismo y con Dios, eso es lo que te libera de creer que la felicidad propia esta en controlar a otro. Renuncia a estar dependiendo de lo que diga, crea o sienta otra persona. Serás una bendición si logras ser tú mismo y dar lo mejor, pero de nada servirá estar inseguro y celar.

Eres merecedor de disfrutar y ser feliz, ese es el destino de Dios, la vida te fue dada para que la vivas a pleno, es tuya, nadie te la va a robar, tu estado interior depende de ti mismo y de Dios. No necesitas poseer ni controlar a nadie para estar bien. Todo estará bien en tu entorno cuanto estés bien contigo mismo. Se libre en tu interior renunciando a tus miedos, a tu auto-desprecio, y al mismo tiempo deja libre a los demás de tu control. Saca a la luz lo mejor que hay en ti así podrás tener las relaciones sanas con tu pareja, amigos, hijos, familia, etc. (avanzapormas.com)